Quise hallar el amor
y me tope con el odio, busque el gozo y
se me oferto la amargura, anhele la paz
y me encontré con la guerra, me propuse alcanzar la paciencia y me
sorprendió la intranquilidad, decidí
conocer lo bueno y apareció la maldad, me asome al corazón para descubrir la bondad
y me sorprendió con su presencia la perversidad, me dije descubriré la fe y en
su lugar apareció la incredulidad, encontrar la mansedumbre fue mi próxima
meta y se ofreció para acompañarme el
altivo orgullo, seguramente que si encuentro a la templanza su capacidad me
hará fuerte y podre prevalecer , pero el desenfreno fue la respuesta a mis sentimientos, horrorizado comprendí
que el mundo era un reino de tinieblas y al borde del
abismo, sin fuerzas para hacerle frente a tanta iniquidad creí que mi fin estaba cerca y que solo la muerte me libraría
de la horrenda realidad del presente y de la tenebrosa verdad de un futuro
enrarecido por la pestilencia de las
aguas de la maldad que arrastraban todo lo nauseabundo y putrefacto que vertían
los corazones en arroyos que iban haciendo crecer el caudal
mortífero del pecado. Por allí por ese lóbrego camino atino a pasar un
peregrino que inexplicablemente el amor
era el materia de que estaba hecho, el
gozo una manifestación sobresaliente de su carácter, la paz su marca espiritual,
la paciencia lo cubría con su manto
sublime, la benignidad tenia por aureola, la bondad la exhibía como cetro, la
fe enarbolaba por escudo, la mansedumbre
era el sello en su corazón y el dominio propio levantaba como estandarte, la verdad respaldaba sus
palabras y acciones y la justicia coronaba su cabeza. Y Le dije nunca he
conseguido en el mundo siquiera a uno solo que pueda tener alguna de tus
virtudes y ¿cómo es que en ti están todas? Su respuesta fue no busques en el
mundo lo que no es del mundo, porque nunca hallaras en el lo que no tiene ¿y cómo es que
tu lo tienes? Porque yo soy lo que tengo y lo que tengo no es de este mundo,
pero tengo el poder para dárselo a quien lo quiera y ¿yo lo podre recibir? Si,
fue su respuesta sorprendente y he
venido para ello, porque mi trabajo es buscar al que está perdido, sin
esperanzas, sin fuerza y sin oportunidades, pero que tiene un corazón dispuesto
para el amor de Dios y la verdad de su Palabra manifestada en su Hijo, no me
fue posible oír mas, ni resistir su impactante presencia, cuando volví a la
realidad, el mundo seguía igual, pero la diferencia estaba en mi, era una nueva
criatura las cosas viejas pasaron y todas habían sido hechas nuevas y con la
certeza de ahora era hijo de Dios.
Fernando Zuleta V.
Woww! Esta historia escrita originalmente por mi padre me ha impresionado mucho. Y se parece tanto a lo que he vivido que me identifico con ella. Ya que en esa búsqueda de lo bueno, la fe, templanza, paz, paciencia, bondad, mansedumbre me he topado con sus antagónicos como pruebas que tengo que superar. Como un examen en el cual debo aprobar, para así alcanzar la meta que seria la graduación. Y así poder enseñarle aquellos que es están en ese sistema de estudio. Para que no desmayen y sigan firmes, porque no todo es color de rosas.
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